El reto de encontrar tu propósito de vida

Encontrar tu misión en el mundo, tu gran porqué o el sentido de tu vida, es un reto tan completo que nos ha perseguido desde que el sapiens tiene uso de razón.

Desde Sócrates hasta Viktor Frankl pasando por el concepto japonés de Ikigai, todos nos acabamos haciendo la gran pregunta en algún momento de nuestra vida: ¿para qué estoy aquí?

Tu propósito de vida, la razón por la que existes o Ikigai, puedes llamarlo como quieras.

Para descubrirlo debes preguntarte por tu gran motivo,lo que te empuja a levantarte cada mañana y que veas este reto de autodescubrimiento como una oportunidad perfecta para hacer de tu vida algo que te motive y te llene de verdad.

Antes que nada, ten en cuenta que esa motivación y realización personal sólo se consigue conectando tu talento con tu propósito de vida, y eso es lo que vamos a hacer ahora.

Se trata de descubrir cuál es tu mayor punto de contribución al mundo, tu huella en el planeta, el legado que vas a dejar a los demás cuando ya no estés, y no estoy hablando de nada material.

Y para empezar, vas a responder a las siguientes 7 preguntas que van dirigidas a que conectes con tu verdadero talento, el talento escondido que llevas dentro y que solo tú conoces y que será la clave para descubrir qué quieres hacer a partir de ahora con tu única e irrepetible vida.

Vamos a ello:

Ikigai

El ikigai es mundialmente conocido como uno de los pilares fundamentales de la cultura y la filosofía japonesa. Se trata de una disciplina a la que se le atribuye el hecho de que los japoneses sean unas de las poblaciones más longevas del mundo. Numerosas personas que han alcanzado los cien años destacan la filosofía de vida del ikigai como una de las razones por las cuales han podido sobrevivir tanto tiempo. Y es que esta gente no solo destaca por el haber vivido más años que la media, si no por haber vivido mejor. Cuando conoces cual es tu pasión, qué se te da bien y qué te motiva es cuando encuentras tu ikigai. En el momento que pones esto en el centro de tu vida, es el momento en el que encuentras un propósito para levantarte cada mañana y luchar por lo que realmente quieres en la vida. Son muchos aquellos que aún siguen buscando su ikigai, y muchos otros los que llevan tiempo cumpliéndolo y aún no se han dado cuenta. Este concepto está en gran parte relacionado con la autorrealización, la felicidad y el saber cómo dar sentido a la vida. Se trata de encontrar una pasión y un propósito para toda la vida, esto se refleja en la actitud de los japoneses. Incluso cuando tienen más de ochenta años continúan haciendo una vida muy activa y haciendo lo que más les gusta hacer. Ikigai significa lo mismo que razón de ser, se trata de una disciplina que todo el que la aprende confirma ser capaz de vivir una vida mucho más plena. Es curioso, pero en japonés no existe una palabra que signifique jubilarse, y esto puede deberse al gran impacto que ha tenido el ikigai en la sociedad japonesa a lo largo de los años.

Otros de los factores que han influido enormemente en la longevidad de las personas de la región de Okinawa es el sentimiento de pertenencia a una comunidad, así como las numerosas zonas verdes de las que disponen. No obstante, es increíble el nivel de actividad y vitalidad que muchos centenarios de la región tienen y en mayor parte ha sido gracias al ikigai.

Algunas de las características que diferencian a los ancianos de estas regiones son que padecen menos enfermedades crónicas, así como afecciones inflamatorias. Además, cuentan con menos radicales libres en sangre gracias a la ingesta del gran número de antioxidantes que les aporta el té. El ikigai, además ayuda a que la población tenga menos casos de demencia y que la menopausia en las mujeres sea mucho menos grave. Otro factor sorprendente es el elevado nivel de hormonas sexuales que presentan hombres y mujeres en edades avanzadas.

Ikigai significado

El sentido que el ikigai siginificado da a la vida diaria de estas personas hace que a parte de vivir ilusionados se preocupen más por cuidarse a ellos mismos y a los demás. El sentimiento de comunidad en estos rincones es elevado, las personas se quieren y ayudan entre ellas como si fuesen una familia. Celebran y agradecen hasta las cosas más pequeñas e insignificantes, generando una alegría y una satisfacción el día a día que les dota de mucho ánimo y felicidad. Esta pasión por todo viene en parte reflejada por el tener claro su ikigai, este les genera una motivación el día a día que hace que su actitud y felicidad sea constante. Son felices celebrando sus tradiciones con sus vecinos y además siempre están ofreciendo ayuda a aquellos que más la necesitan. Se trata de una sociedad llena de valores positivos, de la que podemos aprender grandes cosas. Además, es una sociedad caracterizada por personas mayores que se mantienen ocupadas constantemente en tareas laborales o de ocio, el ikigai ha influido enormemente en que quieran exprimir cada segundo de sus vidas disfrutando de lo que más les gusta hacer.

La pasión y las ganas de trabajar se unen en uno cuando se habla de esta legendaria disciplina, esta combinación puede resultar altamente exitosa y gratificante para el que la experimenta. En muchas ocasiones esto se transmite en trabajo o actividades constantes, que hacen sentir a aquel que experimenta esta sensación inútil en el momento que no hay nada que hacer. Y es que el ikigai se basa en actuar en base a un propósito, de nada vale estar parado pensando o procrastinando tareas. Quien descubre el trabajo que en realidad le apasiona, realmente nunca quiere dejar de hacerlo.

El ikigai suele reunirse en una pequeña frase y es totalmente personal. Es posible incluso que este propósito varíe en una misma persona a lo largo de los años, por lo que es importante revisarlo cuando existen síntomas de que la persona no está realmente ilusionada. Ahora bien, una vez identificado el ikigai, existen una serie de factores clave que pueden ayudarte a experimentarlo y vivirlo con éxito.

Mantenerse siempre activo y nunca rendirse es clave, en el momento que muestras síntomas de abandono debes recordar el porqué es importante continuar, sino todo perderá sentido. En muchas ocasiones la calma deberá imperar, esa misma sensación de abandono puede originarse por desear alcanzar metas demasiado rápido. El ikigai defiende que las cosas realmente buenas requieren tiempo y que las prisas nunca son buenas.

Existen hábitos en lo social que ayudan además a continuar el camino de la felicidad como puede ser el rodearse de buenos amigos y ayudar a estos como si de una familia se tratase. El apoyo recíproco entre las personas genera un sentimiento de seguridad que individualmente sería imposible de alcanzar. Sonreír y conectar con la naturaleza son otros hábitos comunes en la sociedad japonesa que impulsan el éxito del ikigai. Ser agradecido y vivir en el momento presente, además te ayudará a estar realmente motivado y enfocado en las cosas realmente importantes. Estas cosas son las que se pueden controlar aquí y ahora en el momento presente, son muchas las técnicas de meditación que favorecen esta habilidad. El ikigai además sostiene que las personas deben cuidarse desde un punto de vista físico y de salud. Un hábito que les ha ayudado a los ancianos de la región a vivir más años es el no sobre cargar su estómago con la regla 80/100, es decir llenar el estómago solo cuatro quintas partes de la capacidad que tenga. Esto junto a la ingesta de antioxidantes les ayuda a sentirse más ligeros y sanos. Las personas que siguen seriamente un ikigai normalmente establecen rutinas de deporte diario para mantenerse sanas y activas.

Parece ser que existe además una estrecha relación entre ikigai y pirámide de Maslow, dado que como podemos observar ambas metodologías conducen a la autorealización que es el propósito último del ser humano. Se trata pues de distintas metodologías para alcanzar una vida plena y llena de felicidad y éxitos.

Si hay algo que el ikigai nos enseña es que podemos elegir pilotar nuestros sueños. Nacemos, nos educan y crecemos de una forma automática que dirige nuestros pasos hacia lo que comúnmente se debería hacer como estudiar, conseguir un trabajo, jubilarse y morir. El ikigai nos enseña algo más, nos enseña a descubrir lo que realmente nos apasiona y combinarlo con lo que realmente se nos da bien para poder así darle sentido a nuestra existencia.

La razón de ser o la razón por la que vives no es algo que se descubra de la noche a la mañana, si no que más bien es una disciplina diaria. Conforme experimentamos las cosas que nos gustan y las realizamos, vamos poco a poco descubriendo aquello que realmente nos entusiasma y nos hace sentir bien. El ikigai por lo tanto es un descubrimiento constante, es algo que puede variar a lo largo del tiempo pero que es crucial que esté siempre presente. Es muy probable que tu yo de joven posea un ikigai muy diferente a tu yo de anciano dado que las circunstancias de la vida cambian totalmente.

Ikigai test

Lo que es importante es identificar cuatro pilares en tu ikigai test, estos son en primer lugar lo que amas o de otro modo denominado, misión. Debes corroborar si esta misión se corresponde con lo que el mundo necesita y con una profesión a través de la cual obtengas como mínimo un beneficio económico para subsistir. Por último y no menos importante, debes sentir pasión por este ikigai, es decir levantarte con ganas cada mañana de luchar por este propósito.

Encontrar tu ikigai pues no es una tarea fácil, pero incluso las personas que más alejadas se ven de este pueden conseguir encontrarlo. Es cuestión de persistir y no rendirse, encontrar un propósito en la vida es cuestión de tiempo, aunque en algunos casos conviene tener ayuda especializada. Desde sincroniza tu talento, somos especialistas en ikigai y te podemos ayudar de manera autónoma a encontrar este propósito por ti mismo. Gracias a esta disciplina gozarás de una vida plena y llena de éxitos en lo personal y profesional. Desarrollar hábitos positivos y levantarte cada mañana con ilusión por hacer cosas que te apasionan es lo máximo que se puede conseguir en esta vida. Te ayudaremos a convertirte en un experto del ikigai.

  1. ¿Qué cosas se me dan bien hacer de forma natural?
  2. ¿Qué me emociona?
  3. ¿De qué podría hablar durante horas sin cansarme?
  4. ¿Sobre qué me piden consejo normalmente?
  5. ¿Qué estaba haciendo la última vez que sentía que estaba en estado de flujo haciendo algo que me apasionaba?
  6. ¿Normalmente cómo me gusta ayudar a los demás?
  7. ¿Si no tuviera que preocuparme por el dinero, a qué dedicaría mi vida?

Piensa una o varias cosas que te encantaría hacer y sospechas que se te darían muy bien.

Si has conseguido contestar todas estas preguntas, estás más cerca que nunca de saber quién eres, descubrir tu propósito, tu IKIGAI  y vivir de tu talento siendo útil a los demás, y créeme que ese será seguramente uno de los días más felices de tu vida.

La clave de tu Ikigai

Antes de definir aún más tu propósito, tu Ikigai, debes saber que todos tenemos 2 etapas en nuestra vida, una primera parte donde aprendemos y exploramos posibilidades, nos equivocamos mucho y todo consiste en una prueba-error continua, y una segunda parte donde finalmente empezamos a disfrutar trabajando con nuestro talento, lo que nos gusta y se nos da bien.

Y eso significa trabajar libremente y sentir que lo que haces tiene sentido y aporta valor a los demás.

A algunos les llega unos cuantos años, y a otros les lleva una vida entera.

En mi caso tuve que buscar, explorar y probar durante más de 15 años después de acabar la carrera hasta que empecé a ver la luz de lo que quería hacer con mi vida, en grande, mi contribución al mundo, mi legado.

Llegar a ese punto no es sencillo, hace falta un grado importante de autoconocimiento para acercarte a tu propósito de vida, tu Ikigai, esa zona mágica donde confluye lo que te gusta hacer, lo que se te da bien, lo que la sociedad necesita y por lo que están dispuestos a pagarte.

La mayoría de las veces la gente no compra lo que haces, sino la razón porque lo haces, y ese es tu propósito. 

Por tanto, la clave de todo es tu “porqué”.

Y eso lo podemos aplicar tanto a personas como a proyectos personales. Si no tienes clara tu motivación y no hay un propósito detrás de lo que haces, inevitablemente acabarás desmotivado.

Sin embargo, si enfocas tu energía en un propósito, además de hacer realidad lo que te propongas también lograrás vivir de ello a largo plazo.

Las personas con un propósito claro estimulan más su talento, motivándose más a ellos mismos y a los demás. ¿Cuándo fue la última vez que te paraste a pensar cuál es tu propósito de vida?

Lo primero a plantearte si lo que haces, trabajo, actividades o negocio están alineados con tu propósito de vida, tu razón de existir, cómo vas a trascender o por qué te gustaría ser recordado cuando ya no estés. 

Y tu forma de vida no sólo debe estar destinada a cumplir tu propósito y generarte ingresos sino también a ser útil a los demás.

Tus 4 áreas vitales

Para ello intenta encontrar el nexo de unión entre estas cuatro áreas vitales:

  1. Lo que más te gusta hacer. Todo lo que se te ocurra que te hace sentir bien y feliz, no lo pienses mucho, escribe rápido según te venga a la cabeza. No lo juzgues, no te juzgues, simplemente escribe lo que te apasiona.
  2.  Lo que el mundo necesita. Centrarte solamente en lo que te gusta puede acabar dirigiéndose al egoísmo, pues parte de la felicidad radica en trascender de alguna manera más allá de tu propio beneficio. En el fondo todos buscamos ser útiles a los demás de alguna forma y aportar valor a la sociedad.
  3. Por lo que te podrían pagar. Además de hacer lo que te gusta y el mundo necesita debes preocuparte también de generar ingresos, para vivir y para crecer. Este baño de realidad es necesario a la hora de hacer encajar estas 4 áreas vitales, pues después de todo tienes que ganarte la vida de alguna forma.
  4.  Lo que se te da bien hacer. Definir esta área vital es más complejo de lo que pueda parecer, pues eres tú mismo el que conoce mejor que nadie tu talento, tus virtudes y habilidades. No sólo las que ya conoces, sino las que puedes desarrollar si te formas adecuadamente. Es importante que no bloquees tus aspiraciones simplemente porque creas que algo no se te da bien o porque alguien te hizo creer eso.

En esta infografía podrás ver de forma gráfica que tu Ikigai es el espacio donde coinciden estas 4 áreas vitales:



Tu propio IKIGAI

Pues bien, el punto en el que confluyen esas cuatro áreas es lo que los japoneses denominan Ikigai, que viene a ser el sentido de tu vida, tu razón de ser, tu propósito. Esa misión para la que estás aquí y nadie más que tú puede hacerlo tan bien como tú.

Este es el concepto de debes interiorizar como el porqué de tu existencia que casi todos luchamos por encontrarlo y simplemente no lo logramos porque a veces avanzamos en dirección opuesta a nuestros intereses.

Todos tenemos nuestro Ikigai, pero para llegar a él necesitamos un profundo autoconocimiento, para después de conocernos mejor poder encontrar nuestro propósito.

Ahora vas a diseñar tu propio IKIGAI para que lo tengas siempre presente como una brújula para cuando más la necesites, así que con esos estos cuatro criterios trata de completar tus cuatro áreas vitales en la siguiente tabla:

1.- LO QUE MÁS ME GUSTA HACER 2.- LO QUE EL MUNDO NECESITA
3.- POR LO QUE PODRÍAN PAGARME 4.-LO QUE SE ME DA BIEN

¿Cómo te ha ido?

En mi caso yo también me he animado a hacerlo y este es mi resultado:

1. LO QUE MÁS ME GUSTA HACER 2. LO QUE EL MUNDO NECESITA
• Escribir, leer, aprender •Más conocimiento y educación
• Hablar con la gente • Más igualdad y justicia
• Viajar • Más oportunidades para todos
• Descifrar el mundo • Más emprendedores
• Ayudar a los demás • Más colaboración y menos competitividad 
• Dibujar y hacer fotos • Mi familia y amigos necesitan más tiempo conmigo
• Tocar el ukelele, la guitarra • Más iniciativa
• Correr maratones, la montaña, el mar • Más conciencia
3. POR LO QUE PODRÍAN PAGARME 4. LO QUE SE ME DA BIEN
• Ahora mismo me pagan por colaborar como ingeniero, como profesor de universidad, emprendo e invierto en startups, y tengo mi propio programa formativo de transformación profesional para emprendedores  • Se me da bien escribir, expresar, estructurar y argumentar ideas.
En el futuro me gustaría extender más y mejor mi conocimiento tanto en infoproductos digitales como en formaciones sobre mentalidad, emprendimiento y transformación profesional. • Se me da bien escuchar y hablar con los demás para orientarles sobre sus problemas. Creo que soy un buen mentor empático y asertivo.
• Se me da bien sintetizar y ordenar información.

Recuerda que no importa en qué etapa estás de tu vida, simplemente no pierdas de vista tu objetivo final y no dejes pasar los años sin un rumbo definido y una meta clara que te acerque a dónde quieres estar.

Algunos secretos para ayudarte en tu búsqueda

Sé que hacer este ejercicio de introspección no es fácil, como te decía puede llevarte años, puedes bloquearte, agobiarte y acabar desistiendo para seguir en el bucle sin salida de una vida insatisfecha dominada por el victimismo, la queja y las frustraciones.

Sin embargo, existe una fórmula de sólo 4 pasos, que a mí en concreto me ha funcionado muy bien, para que recuperes el rumbo de tu vida y sigas el camino de tu propósito, tu gran porqué:

  1. Imagínate tu futuro, el que quieres para dentro de unos años, cómo quieres ser y donde quieres estar, esa va a ser tu meta personal. Escríbelo.
  2. Obsérvate en este momento, quién eres, cómo eres, dónde estás ahora, esa va a ser tu realidad actual, tu punto de partida. Escríbelo.
  3. Describe todos los obstáculos y miedos que te agobian, te limitan y no te dejan avanzar en ese nuevo yo que estás buscando. Esas van a ser las opciones que vas a enfrentar. Escríbelos.
  4. Y por último haz una lista de todo lo que quieres cambiar en tu vida, en orden y con prioridades, ese va a ser tu plan de acción a seguir para reinventarte y así poder evaluar tu progreso y comprometerte para no abandonar a la primera. Escríbelo.

El objetivo de todo esto es que no te quedes como un simple observador pasivo de tu propia vida, sino que asumas la responsabilidad que te toca de crear tu propio plan de vida para encontrar sentido a todo lo que haces.

Y para eso necesitas estar comprometido a reinventarte y escribiéndolo podrás recordarlo continuamente.

Recuerda que todo esto lo haces porque tú quieres hacerlo, no porque nadie te obligue.

No olvides que tu propósito de vida o IKIGAI no te va a caer del cielo como una revelación. 

Como todo en la vida es un proceso basado en el esfuerzo y la perseverancia, una prueba-error contínua hasta descubrirlo, practicarlo, ser bueno en ello y ganarte la vida haciéndolo. 

Y si aún no tienes claro lo que quieres, no pares de explorar. Investiga, viaja, conoce el mundo, interacciona, pregunta, relaciónate, prueba muchas cosas y equivócate hasta que finalmente te llegue la inspiración. Este es tu camino para encontrar tu Ikigai y la claridad en tu vida.

Por tanto, el primer paso siempre ha de ser la acción, pues sin acción no puedes iniciar esa curva de aprendizaje que te llevará a descubrir tus habilidades y tu pasión. 

Es decir, sea lo que sea lo que estás buscando pasa a la acción, prueba, aprende, práctica, viaja, interacciona, equivócate y vuelve a probar.

Y ahora, ¿te animas a descubrir tu IKIGAI?

Ahora te toca a ti

Para ayudarte a descubrir y potenciar tu singularidad, reforzar tu marca personal y venderte como el profesional experto que ya eres, he preparado la masterclass gratuita Tu Plan B Profesional donde te voy a contar cómo crear un proyecto paralelo basado en tu conocimiento que te de la libertad, independencia y propósito que siempre has buscado.

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